Ganas de agarrar tus nalgas, fuertes y realzadas, para atraer tu cuerpo más contra mi. Desnudos, el uno contra el otro, hacemos que la sangre hierva y suba el calor, para en breve unirnos sentimentalmente, cuerpo contra cuerpo, de boca, de sexo, en un único abrazo. Muchos otros se morirán de envidia, incluso tus compañeros de trabajo, del día a día, nos deben tener envidia, sobre todo a mi, por tenerte a ti.