No me considero fetichista de los pies, aunque tampoco negaré que en su día una chica que conocí consiguió que me obsesionara con dicha parte del cuerpo. En concreto las mujeres cuidan mucho de sus pies, añadiendo color a sus uñas, aplicándose cremas para que sean suaves y como no, comprando zapatos que los muestre elegantes y estilizados. En este caso te propuse caminar sin nada más que tu piel contra el frío metal, el metal de una vía de tren ahora en desuso. Una fotografía limpia y natural, como tú.

Betty Boop