Levantarse de buena mañana y ir dando tumbos hasta el comedor o la cocina y ver a tu chico o a tu chica cocinando o preparando el desayuno no tiene precio. Puedes ser de aquellos que vean dicho acto como erótico, romántico y hasta gracioso, o puedes ser de aquellos que lo ven y, o bien se vuelven a la cama o bien se encienden la tele y pasan de todo.
Yo no soy de esos y siempre que puedo me encanta observar como mi chica me regala esos momento y más si se acerca el calorcito del verano. Así que tanto chicos como chicas, no os perdáis esos momentos tan únicos!